Crónica 1: La tarde del chancho. [parte1]
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Crónica 1: La tarde del chancho.
Mañana, los días siempre grises (en todo libro limeño leerás esta frase), las caras desparramadas de los transeúntes, apurados y agitados, para alcanzar el bendito micro que obliga actuar a las matemáticas: un 90º para los altos, un 45º para el medio, y el nulo o vacío para el ‘Chato’, y muchas poses más, muchas, muchas… el cobrador que se te achora por un ferro, por un centavo, es mi chamba pes causa, tranquilízate loco te mueres por un ferro, es un pan pes, mi pasaje es exacto pes. El Shar siempre con las justas. Yaya no le hagas pleitos se te arruga la cara, tienes razón este hue… es más tacaño, no tengo más loco ya fue. El periódico que nos puede acompañar en el micro, bus, mototaxi, y en otros medios particulares (ya que a muchos nos hace falta el carrito), o en las tiendas menús, chifas, o en el Starbucks (se llama así, ¿verdad? ja) perucho llamado Alpamayo: un adictivo y delicioso café cholazo (oh si!, del cusco). Los ambulantes: muchos ex -chorizos directos del penal, con ganas de sanar y ganarse la vida honradamente (como también muchos se pierden), los niños que con la mirada de ángel nos alegra el amargo día, pero PUM! Intempestivamente la voz de la indigencia nos hiela la piel, muchos colaboran, otros ignoran, cual ruleta la vida despierta y las manos vivas aportan. La vida es dura, si, me dijo el Pancho con el pan en la boca, oh sí, tu comes carne, ellos desprecio. Mientras piensas sobre el estado, la corrupción, la indiferencia, dices: ‘¿Tengo que aceptarlo?
Otra para ti mañanero noticiero: tienes tantas formas: Trome, La Primera, El Ajá (y otros) que con morbo nos educan, el Bocón, tu Men, o una fujimorista: la Razón, y porqué no decirlo muchos optan por el chuculún, y más más, en el mundo de Chichalandia (Neolo. De Malapalabrero), no caben amplios Comercios o quizás algunos que otros P21.
Se bajan tío, pisa pisa, yaya no desesperes, todo Santa anita todo Cercado. Caminas, cavilas, o precaves, lado a lado, cuidado con esa mano loca, que sudando toca agujerados bolsillos. ¿Un emoliente, casero?, a ver uno pues Juancito, ¿alcampuri casero?, ya pues mándatelo. Reconfortante.
Muchos en el trajín diario, la chamba, el colegio, la academia , universidad,…
- Pucha hermano, esta duro la chamba.
- Aunque sea tienes, loco. A diario busco chamba, o para conseguir un cachuelo; uno aventura su vida en esta hostil cuidad.
… muchos aún buscan chamba.